Las familias felices son todas iguales. Cada familia infeliz es infeliz a su manera.
- León Tolstói
Las familias felices son todas iguales. Cada familia infeliz es infeliz a su manera.
Vive como si fueras a morir mañana, aprende como si fueras a vivir para siempre.
La tortura de una mala conciencia es el infierno de un alma viva.
La tragedia es una herramienta que aporta sabiduría a los vivos, no una guía para vivir.
Si ha de haber conflictos que sea mientras yo viva, que me hijo pueda vivir en paz.
Nuestra vida se cimenta en la muerte de otros.
De los deseos más profundos surge a veces el odio más destructivo.
No hay en la tierra un hombre tan justo que sólo haga el bien y nunca peque.
No tenía nada contra ellos y nunca me hicieron nada malo como me han hecho otros, puede que sólo fueran los que tenían que pagar por ello.
Distorsiona los hechos para adaptarlos a las teorías en vez de las teorías a los hechos.
Todos los secretos son profundos, todos se vuelven oscuros. Está en la naturaleza de los secretos.
Entre el deseo y la crispación, entre el poder y la existencia, entre la esencia y la caída, cae la sombra. Así es como acaba el mundo.
Entre la idea y la realidad, entre los actos y el gesto, cae la sombra.
Para aprender las lecciones importantes de la vida uno debe vencer el miedo cada día.
Algunas de las mejores lecciones se aprenden de errores pasados, el error del pasado es la sabiduría del futuro.
Recordad que a lo largo de la historia ha habido tiranos y asesinos y durante un tiempo parecen invencibles, pero al final siempre acaban cayendo. Siempre.
Si el hombre pudiera conocer al prójimo, no idolatraría ni odiaría.
Las coincidencias son la fuente de algunas de nuestras mayores irracionalidades.
El crimen mata a la inocencia para conseguir un premio y la inocencia lucha con todas sus fuerzas contra los intentos del crimen.
La lección más importante para un hombre en cuanto a su capacidad para transcender es crear o destruir, amar u odiar.
Lo importante no es quien inicia el partido, sino quien lo termina.
Podemos perdonar fácilmente a un niño que teme la oscuridad, la verdadera tragedia es cuando los hombres temen la luz.
El mundo está lleno de sufrimiento, pero también de superación del mismo.
Los errores personales no son causa de vergüenza, lo que realmente humilla es que sean vistos por todos.
El hombre es menos sincero cuando habla por cuenta propia, dadle una máscara y os dirá la verdad.
Del sufrimiento han surgido las almas más fuertes, los caracteres más sólidos están plagados de cicatrices.
De todos los animales, el hombre es el único que es cruel, el único que infringe dolor por el placer de hacerlo.
La prueba de la moralidad de una sociedad es lo que hace por sus menores.